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Scarface, Howard Hawks (1932)






De qué y como nos habla la película

A pesar de que Hawks decía que nunca hacía películas con mensaje, Scarface es ciertamente una película con mucho mensaje, y nada sutil. Película hecha para el cinéfilo y millonario Howard Hugues, el comienzo de este retrato del mundo del hampa en la America de los años veinte y treinta (en plena era Dillinger y Capone, en sí la cinta es un retrato de este último) advierte, criticando duramente, al Gobierno de Estados Unidos por su relajación legal frente a tanta violencia y los negocios sucios de la venta de alcohol prohibido. Hawks, que codirigió la cinta junto a Richard Rosson, llevó a la pantalla la adaptación de la novela de Armitage Trail basada en la figura del gangster más importante de la época, Al caracortada Capone. Paul Muni interpreta Tony Camonte (años más tarde sería Tony Montana con Brian De Palma). Violento y ambicioso, Tony pasará por encima de sus jefes, la policía, y su propia familia con tal de demostrar que es el rey del hampa. Se encapricha de Poppy, la mujer de su jefe Johnny Lovo, al tiempo que mantiene una ambigua relación de posesión/protección por su hermana Francesca. Acompañado siempre de su colaborador, Guino Rinaldo (Raft), Tony siembra la ciudad de cadáveres debido a sus guerras de bandas. Su locura y desequilibrio alcanza un punto álgido cuando descubre que Guido y Francesca están juntos.

Después de El enemigo público de Wellman y Manhattan Melodrama (El enemigo público nº 1) de Van Dyke y Cukor, Scarface es una de las películas más significantes del género gangsteril, realizada con energía y ganas de contar lo que estaba ocurriendo. De hecho según afirmaba Hawks, se reunía con auténticos gángsters que le dieron una impresión de infantilidad y exhibicionismo como muestra Tony en la cinta. En un tétrico blanco y negro repleto de sombras que proyectan la expresividad de un Muni amoral, la puesta en escena es impresionante. Grandes cineastas se han declarado fans incondicionales de la producción. Tanto es así que Brian de Palma hizo, en 1983, un remake, El precio del poder (Scarface), más completo y de una exquisita calidad para la década, con Al Pacino en el papel de Tony. ... continua...



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